Hemos pasado tres días y cuatro noches en el hotel Ciputra, en Jakarta. Y aunque nuestra parada en la ciudad era únicamente para descansar, ya hemos hecho alguna incursión en el entorno.

Lo cierto es Jakarta no es un lugar que nos llame nada. Tiene lo peor de la ciudad grande (mucho tráfico, calor agobiante, mucho ruido, todo es gris…) y también tiene lo peor de una población algo menos desarrollada (mucha suciedad, el tráfico es una locura, muchos olores…).

Pero aún así estábamos entusiasmados con nuestra llegada.

Durante estos días no grabamos para los vídeos, ya que era para desconectar. Pero hago este post, porque la llegada a los sitios siempre me parece interesante.

En nuestro primer día en jakarta fuimos a visitar el Flea Market. No sin antes perdernos en la línea de autobuses de allí que, por mucho que lo intentábamos, no conseguíamos entender cómo iban. Y eso que nos descargamos una app llamada Moovit en la que pones donde estás y donde quieres ir y te dice en qué estación coger el bus y qué bus tienes que coger. Peros ni con esas.

Es decir, tu ibas a una parada de autobús y te ponía que pasaban, por ejemplo, el autobús número 3, 2B y 3A. De X dirección a X dirección.

Pues te ponías a esperar y pasaba el 2, el 3D, ¡el 8A!. Todos menos el que se supone que tenía que pasar.

Cogías el 3 y no paraba donde te ponía porque tenías que hacer trasbordo. ¡Una locura! Y mira que me he criado en Madrid con autobuses, metro, Renfe, etc… pero después de tres días os juro que seguía sin entender el sistema.

Parada de autobús: JELAMBAR

Así que llegábamos a los destinos casi de pura potra.

Utilizamos la tarjeta que compramos al llegar y todavía nos dejaba pasar, así que sí, tenía más viajes dentro de la tarjeta.

Tenemos la intención de llevarnos ropa y cosas varias a España y claro, vimos que había un mercado y decidimos pasar. Pero el Flea Market es sólo de antigüedades y artesanía. La verdad es que si rebuscabas, había cosas chulas. Cámaras, brújulas y cosas así, de hace un montón de años. Pero todo carísimo. No compramos nada.

Puesto de artesanía Flea Market
Puesto de artesanía Flea Market

Nos fuimos a comer algo y aquí vino otro reto. En Java, o al menos en el tiempo que llevamos aquí… nos hemos dado cuenta de que nadie (o casi nadie) habla ingles. Solo saben decir: “¿Dé donde eres?” “Cristiano Ronaldo” “Messi” “Juventus” y poco más.

Lo que os contaba, nos sentamos a comer en un puestecillo local y ni siguiera tenían un menú para ellos. No hablaban nada de inglés. Y Samuel tuvo que ponerse a señalar la comida que había en las ollas para que nos sirvieran algo. Fue gracioso. Al final comimos arroz con unas brochetas de cordero. Nos gastamos menos de 3€ cada unos con agua incluida.

Comida en puesto local. Dos platos de arroz, dos platos de brochetas de cordero y dos botellas de agua, poco más de 5€.

Para volver conseguimos llegar cogiendo solo un autobús (el 5A) y no se por qué no nos deja pasar con la tarjeta. Cuando no pasas por estación, tienes que pagar en el bus. Pero el viaje nos salió a unos 12 céntimos a cada uno. baratísimo.

Nos pareció curioso que en los autobuses en Jakarta, la parte delantera de los autobuses está única y exclusivamente reservada para mujeres y niños. Incluso tienen un cartelito para avisarte.

Zona reservada para mujeres en el autobús. Jakarta.
Nos causa intriga el penúltimo símbolo. No sabemos si es prohibido Jackfruit o algún tipo de explosivo.

A llegada aprovechamos para descansar en el hotel.


En nuestro segundo día, nos damos cuenta de que el jetlag nos está afectando un poco. Estamos agotados y nos levantamos bastante tarde.

Jetlag

Aprovechamos la tarde para ir al centro comercial que tenemos justo al lado, comemos algo y compramos un par de tarjetas SIM. Cogemos unas de una compañía llamada XL-Axiata que tiene 10Gb de internet (se puede ir recargando) y costaba 100.000 rupias y le metimos 50.000 rupias en llamadas. En total, unos 10€ cada tarjeta.

Hacemos algo de compra en un súper que hay dentro del centro comercial para cenar aún más barato, y de nuevo al hotel.


En nuestro tercer y último día nos levantamos algo más pronto que el día anterior y volvemos a coger bus para ir a ver otro mercado.

Por la mañana aprovechamos para hacer algunas fotos en la piscina. El sitio era bonito y nos apetecía sacar alguna foto.

Después, fuimos al mercado. En este mercado sí tenían ropa, pero había algo en lo que no nos habíamos parado a pensar.

Excepto Bali, en Indonesia se profesa la religión musulmana. Y eso lo cambia TODO. Desde la comida, la cultura, la arquitectura y, por supuesto, la ropa. Sobre todo la ropa de mujer.

Y sí, había algunos pantalones y vestidos, pero en general todo horrible. El marcado era bastante grande y solo me compré un par de camisetas normales, ya que solo había traído ropa de montaña. Así que salimos algo decepcionados.

Aprovechamos la tarde para pasar por la estación central de Gambir y comprar los billetes de tren a Yogyakarta, ya que mañana vamos para allá.Cada billete nos sale por unos 24€.

Viajar en tren es algo más caro, pero bastante más rápido y cómodo que los autobuses. Hay casi 600km de distancia, así que preferimos ir en tren.

Por la noche dejamos todo listo. Ahora sí que sí, empieza la aventura.


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