Obviamente, nos somos profesionales del mundo de la camperización. Hacemos las cosas a prueba y error, siguiendo nuestros gustos y poniendo en práctica lo que sabemos o vamos aprendiendo.

Y cuando uno de los primeros pasos que te toca dar es arreglar la chapa a lo bestia, te entra un poco de miedito.

Y es que, aunque en nuestro caso no teníamos demasiado óxido, sí que teníamos que tapar tres ventanas (dos de ellas enormes) y abrir un agujero para poner otra mas pequeña en la cocina.

Lo primero que hicimos fue quitar una de las dos ventanas traseras, que era la mas pequeña, luego continuamos con las otras mas grandes y por último tapamos algunos huecos que habían dejado los espacios de las rejillas y entradas de agua de la anterior camperización.

Antes de tapar los agujeros, es recomendable limpiar bien los bordes de restos y suciedad y darle Hammerite o alguna otra pintura protectora contra el óxido.

Una vez que los bordes estaban listos, cortamos los trozos de chapa galvanizada.

Aunque luego cuando vayamos a pitar la furgo tendremos que lijar la chapa para que agarre la pintura, la chapa galvanizada no se oxida estando a la intemperie como pasaría con un pedazo de chapa normal. Esto nos permite hacer toda la camperización sin que se forme óxido.

Con las ventanas grande tuvimos el problema de que los bordes interiores de las ventanas hacían una forma algo curvada, por lo que tuvimos que darle la misma forma a la chapa. Y aunque fue complicado, lo conseguimos.

Una vez que teníamos los pedazos de chapa recortados y con la forma, lo unimos a la furgo tapando los agujeros, con T-Rex (o Sika, lo importante es que aguante peso, se flexible, resistente al agua y duradero) y con remaches.

Sí, los remaches se ven. Pero sinceramente, no nos preocupa en absoluto. Somos conscientes de que es una furgoneta de 30 años y que la vamos a meter en primer zarzal que veamos… así que hay ciertas cosas a las que no le damos tanta importancia.

También tocó reparar algunos óxidos, sobre todo en el suelo.

Quitamos el óxido con unos cepillos de cerdas metálicas. Luego le dimos con un producto para limpiar óxido. Luego tapamos los agujeros (donde había) con trocitos de chapa galvanizada. Y luego pintamos todas las zonas con Hammerite para evitar que vuelva a salir óxido.

Otra de las cosas que arreglamos, fue una zona del techo que estaba en bastante mal estado. Por el hueco, debió de haber una claraboya o un intento de. Lo taparon con chapa, pero estaba todo el alrededor oxidado y nos daba miedo que terminara pasando agua.

Así que, hicimos exactamente lo mis: Quitar la chapa vieja, limpiar óxidos, proteger con Hammerite y pegar un trozo de chapa galvanizada con T-Rex.