DIARIO DE VIAJE

De nuevo, suena la alarma del despertador a las 3 de la madrugada. Hemos dormido unas dos horas y os aseguro que estoy empezando a odiar a Samuel. ¡Ya he visto suficientes amaneceres!

A pesar del cansancio, nos levantamos y cogemos las mochilas y la moto para dirigirnos al monte Sikunir, donde dicen que hay un precioso amanecer con vistas al volcán.

Sinceramente no esperábamos encontrar mucha gente en Dieng, y menos a las 3 y media de la mañana. Pero al llegar al parking… ¡Madre de Dios! Eso era la feria del pueblo. Decenas de puestos, centenares de personas… una LO-CU-RA. No nos esperábamos eso para nada.

Pagamos unos 30 céntimos de parking y unos 60 céntimos de entrada.

El camino para subir a lo alto es empinado y con un montón de escaleras. Y lo peor, con un montón de gente.

De verdad os digo, que a mitad de camino tenía una mala leche… que ni siquiera grabamos nada mientras subíamos.

Conseguimos llegar a lo alto antes de que saliera el Sol. Y por fin, descansamos mientras vemos un amanecer precioso. Eso sí, rodeados de muchas personas.

Y a la bajada, fue una locura. Cientos de personas bajando por la escaleras, gente tocando música como si fuera un festival. Un montón de puestos sirviendo comida. La verdad es que fue curioso y gracioso a veces.

Esto era sólo una pequeña parte de lo que había en la zona donde llegamos nosotros, y una pequeñísima parte comparado con la cantidad de gente que había por la montaña.

Nos vamos derechos al hostel y aprovechamos para dormir un ratito. Sobre las 11 o así preparamos todo, comemos algo y paramos en un Indomaret (los hay por todas partes) a comprar algo. Y justo cuando íbamos a salir… ¡TORMENTÓN!.

Lo cierto es que habíamos tenido mucha suerte hasta el momento ya que, en teoría, iba a llover los dos días que hemos estado y solo nos ha llovió al irnos. Pero… ¡qué momento!.

Pasamos al mismo indomaret y vimos que vendían unos trajes para protegerte del agua, de estos de plástico super gordo. Pantalón y chaqueta y nos costó alrededor de 5€ a cada uno.

Y llevábamos ya un chubasquero, pero no sabéis como diluviaba. Cantidad y encima gota gorda de esas que parece que te atraviesan. Y en moto.

Así que nos pusimos nuestros trajes súper sexys y nos pusimos en marcha.

Antes de marcharnos de Dieng.

Si ya normalmente íbamos lentos, con la lluvia más. Y encima los cascos que te alquilan con las motos en indonesia tienen todos el cristal súper rayado y no puedes ver nada, así que tienes que ir sin el cristal. Menos mal que llevábamos nuestras súper gafas (Tenéis un 20% de descuento al final del post).

Tardamos unas siete horas en legar a Yogyakarta. Así que cenamos, y nos fuimos a descansar.


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